Identidad · Packaging
Rejuvenecer, internacionalizar, elevar
Los tres verbos del encargo. Detrás hay tres movimientos en diez años sobre la misma marca: primero el envase, después el frasco y al final una categoría que no existía. Cada uno se aprobó porque el anterior había funcionado.
Cliente LOEWE Perfumes 2014 — 2024
Qué hicimos
- Estrategia de packaging
- Diseño de envase
- Diseño de frasco
- Más de 300 referencias
- Dirección de arte y fotografía
- Lanzamiento de línea nueva
Introducción
Una casa histórica con una estrategia de corto plazo, metida en una guerra de precios y con un comprador que envejecía con ella. Las ventas empezaban a resentirse y el encargo venía con tres verbos: rejuvenecer, internacionalizar y elevar.
El consejo decidió partir el trabajo en dos para repartir el riesgo, y empezar por lo más barato de cambiar y más rápido de medir: el envase.

Reto
Tocar el envase de un perfume es la operación con peor pronóstico del sector. El comprador reconoce su fragancia por la caja antes que por el olor, y cuando la caja cambia, muchos concluyen que ya no es la suya y dejan de comprarla. La caída de ventas se da por descontada.
Y había un segundo frente: la marca se vendía como un conjunto de franquicias de producto, cada una con su mundo visual. Nada de eso sumaba a la casa.
Solución
Dejar de vender productos sueltos y empezar a vender la casa.
El modelo pasó de franquicias de producto a un sistema único, con el nombre de la familia detrás del logotipo. Tres decisiones lo sostienen. La jerarquía de marca antes que la de producto. El formato rígido, que el comprador lee como más calidad sin que nadie se lo explique. Y una imagen de origen botánico como territorio común.
La ejecución fue el cuello de botella real. Aprobado el diseño, salieron más de trescientas referencias en menos de tres meses, y la mayoría de los cambios no venían de criterio estético sino del coste de fabricación.

Segundo acto
El frasco, cuando el envase ya había demostrado que se podía.
Con el envase funcionando, los frascos empezaron a parecer viejos al lado de su propia caja. El problema era el mismo de antes pero más agudo: el comprador nacional llevaba décadas con esas siluetas en la mano y era el más reacio a que cambiaran.
La propuesta fue de simplicidad y permanencia: tapón de madera y una etiqueta que distingue cada frasco. Moderno, y sobre todo unificado. El mismo frasco y el mismo pack para toda la gama reducen el coste de producto, que es un argumento que no se ve en la estantería pero se defiende solo en un consejo.
Tercer acto
Y una categoría que no existía.
La premisa era abrir un eje de venta nuevo. Se propuso velas y perfume de hogar con un territorio prestado del campo inglés, y el objetivo declarado eran tres o cuatro aromas.
La dirección de arte se resolvió sin referencias que seguir: fotografiamos nosotros todas las imágenes del packaging, plantas sobre degradado, buscando algo menos estático y con más lirismo que el bodegón de catálogo. El director creativo aprobó once velas para salir como colección, no las tres o cuatro del brief.

- +17 % de ventas el primer año tras el cambio de envase, donde lo previsible era una caída
- 10 M de ventas en China el primer año tras el cambio de frasco. Hoy es su primer mercado
- 60 % de las ventas viene hoy del eje de hogar, que antes no existía
- +250 % de crecimiento en ventas a lo largo del conjunto del proyecto
- 90 % de los compradores nuevos tiene menos de 25 años. La media bajó de 40
- 300+ referencias producidas en menos de tres meses
Las cifras salen del case study interno del proyecto. Cubren el conjunto de los tres actos, entre 2014 y 2024.
